s a b a d e l l   u n i v e r s i t a t  
   (edicions anteriors)
Raquel Pelta

Historiadora del diseño. Profesora de la Universidad de Valladolid. Directora de la revista Visual.

"Una nueva tecnología no quita ni pone nada. Lo cambia todo". Neil Postman, Tecnopoly, 1992.

"Queda para los diseñadores abogar por el significado sobre la función; por las personas sobre la tecnología". Gillian Crampton Smith, Royal College of Art.

"Estamos tan obsesionados con la Red y la tecnología que nos olvidamos del mensaje... Nos imaginamos capaces de hacerlo todo y nuestro software nos ayuda a creer que podemos... Pero debemos ir más allá del cómo para reconsiderar el qué y el porqué". Neville Brody, 1998.

Tres citas con una palabra en común: tecnología. Se puede creer en su dominio absoluto, tratar de abogar por el significado sobre la función o intentar ir más allá del cómo para reconsiderar el qué y el porqué, pero es imposible obviarla. Oxígeno, nitrógeno y... tecnología, porque desde que el ser humano talló la primera piedra allá por el Paleolítico, ella, la tecnología, lo cambia todo y en estas dos últimas décadas tal vez más velozmente que nunca porque, ciertamente, en términos tecnológicos, los años ochenta y noventa han supuesto una transformación extraordinaria en todos los ámbitos.

La aparición primero del Personal Computer (1981) de IBM, el nacimiento del Macintosh de Apple después (1984), el desarrollo de Internet, etc..., son parte de una revolución digital que continúa y que está alterando tanto el proceso de producción como el de comunicación en un marco social no exento de contradicciones que todavía no sabe muy bien cómo reconciliar productividad y consumismo con sostenibilidad y ecología, globalismo con nacionalismo, progreso -¿y qué significa ahora progreso?- con tradición -¿y qué es en estos momentos para nosotros tradición?-,...

En ese marco social, la imagen se ha convertido en central, en un medio tan habitual o más que el escrito, por eso tal vez como afirma Daniel Singer en The Nation (1994): "El dominio de la imagen puede ser el instrumento y el símbolo de liderazgo en el nuevo orden mundial".

La preeminencia de la imagen es el síntoma de eso que Raffaele Simone denomina una "Tercera Fase" de la historia del conocimiento, puesta en marcha por la aparición de la informática y la telemática, que ha hecho que el libro ya no sea un emblema único "quizá ni siquiera principal, del saber y de la cultura". Pero si esta revolución está afectando a todos los órdenes y en especial al del conocimiento, es evidente que el diseño que tan ligado se encuentra a éste a través de las diversas formas de adquirirlo y aplicarlo, -como constructor que organiza los signos que posibilitan la lectura en un sentido amplio (gráfico), aplicado al control y la mejora del entorno (de producto y de interiores) y configurador-transmisor de nuevas formas (multimedia)-, no ha podido escapar de ella. Y, precisamente, el diseño no sólo no ha podido sino que no ha querido escapar de ella porque es, por naturaleza, inseparable de la tecnología. Es parte de ésta, ayuda a su desarrollo y es, al mismo tiempo, su resultado.

En esta ponencia exploraremos las diversas posturas que los diseñadores actuales están adoptando en relación con la tecnología, como elemento esencial que actualmente se encuentra en todo discurso de diseño. Esas posturas van desde las más decididamente partidarias de ella, hasta aquellas que reivindican lo artesanal sin embargo, y en todo caso, todas ellas coinciden en la reivindicación del elemento humano.

Seminari: Noves Tecnologies: Punts de trobada entre art, disseny i societat Sabadell, 9, 10 i 11 de juliol de 2002

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